Quienes me conocen bien, saben de mi sana adicción a
La Rosa de los Vientos, espacio radiofónico que sigo asiduamente desde hace cerca de siete años. Lo cierto es que cuando desapareció
Cebrián, hubo un momento de inflexión en el que no se sabía a ciencia cierta qué pasaría con el programa. Sin embargo, el maravilloso trabajo realizado por
Bruno Cadeñosa,
Carlos Canales y
Jesús Callejo ha permitido continuar llenando de sueños las madrugadas de sábados y domingos.
Precisamente anoche, el programa inició su
undécima temporada en antena, y entre los temas que trataron, el referente a la
batalla de la isla de Ramree entre japoneses y británicos durante el transcurso de la segunda guerra mundial, fue especialmente interesante. Resulta que la madrugada del
veintiséis de enero de 1945 tuvo el espantoso horror de convertirse en escenario de la mayor matanza de un animal sobre el ser humano de la que se tiene constancia.

Esa noche, tropas de la
Infantería de Marina Real desembarcaron en la isla de
Cheduba, al sur de
Ramree. En Ramree la guarnición japonesa (se habla de
novecientos soldados) opuso una feroz resistencia, pero cuando la Infantería de Marina flanqueó un punto fuerte japonés, las tropas japonesas abandonaron la base y escaparon tratando de unirse al batallón mayor japonés (que se encontraba al otro lado de la isla). La ruta obligó a los novecientos japoneses a cruzar
16 kilómetros de manglares. Mientras trataban de abrirse paso por los espesos bosques, las fuerzas británicas rodearon la zona. Atrapados en el barro, los japoneses empezaron pronto a sufrir el encuentro de escorpiones, mosquitos tropicales y sobre todo el feroz ataque de
miles de cocodrilos de agua salada.
Los repetidos llamamientos de los británicos a los japoneses para que se rindieran fueron ignorados: la infantería de marina que rodeaba el perímetro abatía a todo japonés que intentaba escapar, mientras que en el pantanal cientos de soldados morían por falta de alimentos, agua potable y el ataque de los reptiles. El naturalista
Bruce Wright, junto a otros testigos, afirmaron que los cocodrilos atacaron y devoraron a cientos de soldados.
A la mañana siguiente, cuando los británicos penetraron en el pantano, de los
nueve centenares de soldados que en un principio habían huido hacia los manglares, sólo una
veintena fueron capturados. De novecientos soldados (sin contar los que seguramente lograron escapar del cerco británico), sólo veinte sobrevivieron...
Batalla de la isla de Ramree :: Wikipedia