
Ya lo dice el refrán; en casa del herrero, cuchara de palo. El pasado miércoles estrenamos por fin en el piso (una interminable convocatoria de exámenes había prolongado lo inevitable) el nuevo Risk... y basta con decir que ya estamos planeando la próxima partida para esta semana.
Supongo que entre los acérrimos sobran las presentaciones. Para el resto, para todos aquellos que no lo conozcan, para todos aquellos que hasta hoy no han tenido la oportunidad de jugar una partida... sinceramente espero que no se conformen con saber que el Risk es un juego de mesa que me hacía ilusión tener y que mi rubia tuvo a bien regalarme por Navidad.

Y digo que espero que no se conformen porque el Risk no es un juego de mesa al uso. Yo no he jugado a otro igual. No es un Parchís o un Monopoly. Es mucho más que todo eso. De hecho, seguro que muchos coincidirán conmigo en que el Risk es EL JUEGO DE MESA.
Es complicado resumir en qué consiste el juego, porque la mecánica no es ni mucho menos sencilla (sólo diré que en la última partida dedicamos en torno a media hora en la preparación). Por intentar describirlo con pocas palabras, podría decirse que es un juego de estrategia militar por turnos, en el que se te asignan unas tropas que inicialmente se encuentran repartidas por diferentes zonas del mundo y que has de utilizar para lograr una serie de objetivos propuestos. Eso sí, los dados serán los encargados de discernir el destino de tus ejercitos en más de una batalla (tanto en ataque como en defensa). El que prueba repite.

Y no, el refrán con el que comienzo la entrada no tiene continuación lógica en el resto de la misma. Sencillamente que mis tropas fueron las primeras en caer y todavía ando con resquemor :) .


He de decir que me parecen extremadamente mal varias cosas:
1- Mentira, sí has tenido oportunidad de estrenarlo, pero has decidido que no era el momento adecuado.
2- Yo quería jugar la primera partida y me dijiste: "te prometo que jugamos antes de que te vayas"
Conclusión: El Señor te ha castigado y has perdido por no jugar conmigo.
Aún así, me alegro de que te guste. Pero sigo con mi resquemor, que conste!
Cristina Vílchez
1 de febrero de 2009 10:00ya se te echaba de menos por la blogosfera :D ... me alegro de que estés de vuelta :)
jejeje en navidad yo me autoregalé el risk también :) ... pasote de juegoooo ;) ... a disfrutarlo!!!
juanjo
1 de febrero de 2009 10:43@mi hermanita: te prometo que en cuanto estés de vuelta jugaremos una, dos o las partidas que quieras, lo que pasa es que cuando tu estabas por aquí yo estaba a punto de empezar los exámenes... y no podía ser :) .
@juanjo: gracias Juanjo :D, la verdad que irme no me había ido de la blogosfera, lo que pasa que había centrado el poco tiempo que los exámenes me dejaron en El blog de Jabba y lo tenía esto un poco abandonado. Tambien hay que decir que tampoco me gusta escribir por escribir como una obligación :).
Si te lo autoregalaste es porque eres uno de los acérrimos que comento en la entrada. Tienes que ser un buen contrincante jeje. Que lo disfrutes tu también ;) .
Luis
1 de febrero de 2009 13:37Ya veremos si me apetece jugar contigo... Está nevando!!!!
Cristina Vílchez
1 de febrero de 2009 15:00Por la lectura de sus comentarios veo que son gente jóven. A mi me tocó la "vieja escuela" de 8 y 12 horas (nunca dejamos una partida para la semana siguiente). Por eso para esta versión resulta importante recalcar que se puede conquistar el mundo, o las misiones parciales, en menos de un par de horas sin perder el viejo sabor y espectasión de las versiones clásicas anteriores (Aunque ¿Cuál no es clásica?).
Risk de cartón se la sigue "matando" a un poderoso y refulgente mundo computacional. Porque su ingrediente más importante es la GENTE REAL.
Sergio
3 de noviembre de 2010 05:34disculpen me podrian ayudara a conseguir el manual del risk version 2008 se los agradeceria aqui les envio mi correo smcastrocarazas@hotmail.com.
sandro
Anónimo
29 de marzo de 2011 06:54