
Aprender a cerrar la boca, para que el silencio tome la palabra.
Dejar de dar la cara, para que no tengas a tiro mi otra mejilla.
Reencontrar mi rumbo, para escapar de tu laberinto.
Contar alguna mentira, porque se me han acabado las verdades.
Quitarle lastre a mi memoria, porque pesa demasiado.
[...]
Texto completo en Doce despropósitos para el nuevo año, por Albert Pelías



Precioso!
Y te mando el beso más más más gigante del mundo!
muaaaaaaaaaaaaaaaaxxxxxxxx
Cristina Vílchez
8 de febrero de 2011 19:22